Internacional.- El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, se entregó voluntariamente a autoridades de Estados Unidos, donde enfrenta cargos relacionados con presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y operaciones de narcotráfico, de acuerdo con información confirmada por el Gabinete de Seguridad federal y medios estadounidenses.
Según los reportes oficiales, el general en retiro cruzó el pasado 11 de mayo por la Garita de Nogales, Sonora, hacia Arizona, donde quedó bajo custodia del Servicio de Marshals de Estados Unidos. Posteriormente fue trasladado a Nueva York para enfrentar el proceso judicial en su contra.
Las autoridades estadounidenses señalan a Mérida Sánchez por presuntamente haber recibido sobornos millonarios de la facción conocida como “Los Chapitos”, a cambio de brindar protección e información sobre operativos de seguridad. Las acusaciones forman parte de una investigación más amplia que involucra a exfuncionarios y actores políticos de Sinaloa.
El exfuncionario se desempeñó como titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa entre 2023 y 2024 durante la administración de Rubén Rocha Moya. Antes de ocupar ese cargo, desarrolló una extensa carrera militar dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional, donde participó en áreas de inteligencia, operaciones y logística.
Medios nacionales reportaron que Mérida Sánchez habría aceptado colaborar con las autoridades estadounidenses como posible testigo en el caso, aunque hasta el momento no existe una postura oficial definitiva sobre un eventual acuerdo judicial.
La entrega del exsecretario ha generado un fuerte impacto político y mediático debido a que se convierte en uno de los primeros altos mandos de seguridad mexicanos señalados directamente por autoridades estadounidenses dentro de las investigaciones contra redes de protección al narcotráfico en Sinaloa.
