Ciudad de México.- Después de casi 30 años de operaciones en el mercado turístico mexicano, la aerolínea Magnicharters fue declarada oficialmente en quiebra por una jueza federal, luego de suspender todos sus vuelos en abril pasado debido a una crisis financiera.

La resolución fue emitida por Tessy del Rocío Covarrubias, titular del Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, quien declaró procedente la solicitud presentada por Grupo Aéreo Monterrey, empresa propietaria de la aerolínea.

Como parte del procedimiento, se ordenó designar a un síndico, quien tendrá la responsabilidad de tomar posesión de los bienes, realizar un inventario de los activos y gestionar su venta para obtener recursos destinados al pago de los acreedores.

De acuerdo con información publicada por medios nacionales, la compañía enfrenta alrededor de 800 millones de pesos en adeudos con trabajadores, clientes, agencias de viajes y otros acreedores. Entre las obligaciones reportadas se encuentran aproximadamente 161 millones de pesos correspondientes a compromisos laborales y cerca de 80 millones al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

La crisis de Magnicharters se hizo evidente desde diciembre de 2025, cuando comenzaron los reportes de retrasos en el pago de salarios. Posteriormente, en abril de 2026, suspendió sus operaciones, dejando a pasajeros afectados por la cancelación de vuelos y paquetes turísticos.

Además, la Agencia Federal de Aviación Civil revocó el certificado de operador aéreo de la compañía el pasado 29 de junio, luego de que no acreditara el cumplimiento de los requisitos y medidas correctivas solicitados.

La declaración de quiebra marca el inicio de un proceso para liquidar los activos de la empresa y atender sus compromisos pendientes, mientras se determina cuánto podrá recuperarse para sus acreedores.